Casa rural Valle del Duerna

Quienes Somos

Quienes Somos

Casa rural Valle del Duerna

Nuestra historia

El amor por nuestra tierra y el respeto y agradecimiento por el legado recibido de nuestros antepasados, así como los hermosos recuerdos de nuestra infancia, en esta casa en la que vivieron nuestros bisabuelos, abuelos y nuestro padre Victor, nos llevó a planificar su rehabilitación, dado que el deterioro en el que se encontraba era ya preocupante.

Queríamos que recuperara su dignidad, su belleza y que estuviera viva, para poder disfrutar de su fuerza, de su calidez y de su paz. La misión se ha cumplido y esperamos que todo viajero que llegue a ella pueda apreciar, respetar y disfrutar de sus cualidades.

Casa rural Valle del Duerna

La casa rural

Situada en Chana de Somoza a los pies del monte del Teleno, en el valle por el que corre el río Duerna, en este pedacito de tierra maragata, donde muchos años atrás se extraía oro de sus montes y donde podemos observar los vestigios de otros tiempos.

Nuestra casa ha sido rehabilitada en su totalidad en el 2014, comenzando su andadura en 2015. Es una casa maragata de 1890, construida en piedra, madera y losa, materiales básicos de la zona y se encuentra al lado de la iglesia de Santiago apóstol de Chana de Somoza.

En la parte exterior está el portal de entrada al patio y a la casa. Tiene 5 habitaciones, todas ellas con baño, un salón cocina con todo el equipamiento necesario y una salita de juegos y lectura, sin olvidar el corredor y la galería, típicos de las casas maragatas. En la parte posterior está la huerta. La capacidad máxima de la casa es para 14 personas y ofrecemos los siguientes servicios: sábanas, toallas, papel higiénico y de cocina, gel/champú para el aseo, lavavajillas a mano y a máquina, bolsas de basura para su reciclado. También dispone de lavavajillas y lavadora, de menaje completo, pequeños electrodomésticos, y plancha. En nuestra galería de fotos, se encuentran todos los detalles.

Casa rural Valle del Duerna

Nuestra Filosofía

Partimos de la necesidad de preservar nuestro legado, de que la casa estuviera viva y pudiera dar descanso y pasar una agradable estancia a los viajeros que llegan a ella. Su amplitud y su entorno garantizan la comodidad, el descanso y la paz.

Queremos que se respete el entorno, por ello apostamos por el reciclado de basuras y por el respeto a las personas y las costumbres de la localidad. Admitimos mascotas en la casa, a las que adoramos, por entender que sus dueños son seres sensibles. No permitimos fumar en la casa, para no ser contaminada, por respeto a todas las personas a las que queremos ofrecer un lugar limpio y por considerar que es un lugar público por tanto debe cumplir con la normativa vigente. La casa no tiene wifi, ya que de otro modo no sería lugar de desconexión.